sábado, 26 de noviembre de 2011

BÉCQUER ¡el insigne poeta me observa!

 
 
 

Desde un muro de mi habitación
¡el insigne poeta me observa!.

Desde un muro de mi habitación
su retrato me da la impresión
que sus ojos otean sin reserva,
y al mirarme siento turbación
desde el muro de mi habitación
¡el insigne poeta me observa!.


Cual si fuera su diosa Minerva
me dedica su mejor canción,
sin embargo me siento su sierva,
por sus versos siento adoración
¡el insigne poeta me observa!

Chelo Álvarez.

Derechos reservados

domingo, 19 de diciembre de 2010

Resistiré

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Resistiré
Mi corazón se sume en la tormenta enfurecida
de no tenerte y esperarte amor, aquí a mi vera,
hoy mi alma gélida se vistió, del frío del invierno,
helada quedará, hasta que vuelva a renacer la primavera.
 
Resistiré a las palabras vanas que cortan cual cuchillos,
esas que se clavan en el alma, como si fueran alfileres,
esperaré  con ansia y con anhelo tu sonrisa
que a mi alma la colma de cálidos placeres.
 
Resistiré con fuerza y con coraje, mirando hacia adelante,
para seguir sin derrumbarme, alzada frente a todos,
caminaré con la mirada al frente, por las calles en silencio,
roto al pensar que llegan tus susurros a mis oídos de algún modo.
 
Resistiré las tardes frías y grises del invierno,
con la esperanza de tener un día quien me quiera,
levantaré las piedras que entorpecen mi camino,
erguida frente a todos viviré en eterna primavera.
 
Chelo Álvarez
Diciembre 2010
©Derechos reservados.



sábado, 13 de noviembre de 2010

Dibujando un mundo mejor



Quise dibujar el mundo con pinceles de colores,
dibujé la raza humana, con sus rasgos, sus facciones,
pero no pude pintar, el amor en sus corazones.

Pinté sierras, sus paisajes, color ocre, bella estampa,
verdes valles, y sus nevadas montañas,
pero no pude pintar su firmeza, su templanza.

Pinté después a las aves, con variados coloridos,
con sus alas desplegadas, al volar de rama en rama,
pero no pude pintar, el sonido de sus trinos.

Pinté la flora silvestre, el agua de los arroyos,
sus barrancos, las flores y sus colores,
pero no pude pintar, su fragancia, sus olores.

Con azules yo pinté las aguas de algún lugar,
maravillas de cascadas que me invitan a soñar,
pero no pude pintar
el sonido de las aguas que brotan del manantial.

Seguí pintando los mares, con sus playas amarillas,
la bravura de sus aguas, las gaviotas en la orilla,
pero no pude pintar,
el sonido de las olas, ni a las gaviotas gorjear

Quise plasmar sobre un lienzo, con pinceles de colores,
la sonrisa de los niños y a los pájaros cantores.
Después de tanto probar, encontré un mundo feliz,
en él había muchos niños, no cesaban de reír.

Se acabó el hambre en el mundo,
ya no hay guerras,
todo es calma y libertad,
tomando un copo de nieve
me puse a pintar la paz.



Chelo Álvarez
©Derechos reservados.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Las palabras son como flores de amor

 

Palabras hermosas, palabras muy bellas
que adornan mis días con gran esplendor,
alumbran mis noches cual miles de estrellas,
y entibian mis días cual rayos de sol.

 

Son dulces palabras las que me acarician
de ricos colores, de amor y de dicha,
y visten mi alma de rica fragancia,
perfume de rosas que impregna mi estancia.

 

Palabras muy bellas, palabras bonitas,
que endulzan mis días cual racha de miel
y me siento alegre y mi alma palpita
llena de sonrisas, de amor y ternura besando mi piel.

 

Palabras que escucho a mi alrededor,
palabras melosas, llenas de cariño
que brotan del alma y de tu corazón,
cuando me las dices con suave susurro acariciador.


 
Vas pintando amores de paz e ilusión,
con palabras tiernas, y con  sentimientos,
tengo ansias de amarte y decirte te quiero.
aunque esas palabras las guardo muy dentro.

 

Palabras que salen de tus labios grana
como melodía, como alegre sinfonía
como pétalos al viento, brillantes de anhelo,
suenan como música, que me eleva al cielo.

 

Palabras doradas, de noches de luna,
de días de sol, que brilla y alumbra, un trozo de cielo
con ellas regalas abrazos dormidos, paz para mi alma,
 y mis ojos brillan como dos luceros
 llenos de ternura, de paz y consuelo.

 

Palabras sutiles, dulces, sin lamentos,
tus palabras tiernas que las lleva el viento,
pero nunca puede llevárselo todo,
porque aquí en mi alma quedan sentimientos.

 

Chelo Álvarez/Lys.
©Derechos reservados.

viernes, 15 de octubre de 2010

Guitarra


De fina y rica madera
qué bonita eres guitarra,
qué bello sonido tienes,
eres emblema de España.

Bella por dentro y por fuera,
de madera y con seis cuerdas
tú alegras los corazones
cuando te repicotean.

Seis cuerdas y siete notas
luces con gran esplendor,
si con mimo te acarician,
tú abrazas el corazón.

Cara de felicidad tienen
todos los que a ti te tocan
si rozan tus finas cuerdas
les brindarás bellas notas.

En las reuniones de amigos
ya nunca puedes faltar,
eres insustituible
por la alegría que das.

Te doy por ello las gracias
guitarra del alma mía,
de sonido inigualable
¡eres mi mejor amiga!.

Aprendimos a quererte,
y a tocarte con esmero,
a acariciarte y mimarte
y a mostrarte al mundo entero.

Aprendimos a quererte
con alegría desbordante,
te convertiste en la reina
tu serás nuestro estandarte.

Chelo Álvarez.
©Derechos reservados
Mª Consuelo Álvarez Pérez.

jueves, 1 de octubre de 2009

Otoño, bello otoño

Otoño

Otoño, una estación triste y gris...
así nos lo han hecho ver,
pero mis ojos amigos lo ven como debe ser.


Otoño, la estación dorada con lluvias y vientos,
los árboles visten de gala sus copas
de dorado claro, de dorado intenso.
Las hojas contentas bailan una danza
que la trae la lluvia al compás del viento.

Hojas enrojecidas por el canto de la lluvia,
embellecen el silencio de las sombras claroscuras.
Arboleda de oro, en un principio
que luego te enciendes en color pupúreo,
y tus bellas hojas se las lleva el viento.

Antes de caerse se visten de oro,
lucen elegantes profundo contento.
con dorado oscuro libre como el viento.
Estación de otoño, rica en sentimientos
nos traes ricos frutos,
bellos como el oro, maduros y buenos.

Uvas que relucen, de rojo, de fuego,
entre pámpanos tornasolados de dorado intenso.
El viento y la lluvia desnudan el bosque
cae fuerte la lluvia, fuerte sopla el viento
y sin darme cuenta sigo caminando
por este sendero de color de fuego.
Las hojas contentas bailan una danza
que la trae la lluvia al compás del viento.

Caminando por el dorado sendero
se acabó la fiesta, comienza el trabajo,
con tiempo lluvioso y colores rojos
como el manso fuego,
con calles mojadas.
brillantes de gozo disfrutamos de ti otoño,
esperando el frío del próximo invierno.


Chelo Álvarez.



Anoche mamá, anoche

Anoche mamá, yo noté tus manos,
manos de ternura, manos de cariño,
manos amorosas, con olor a rosas, blancas como armiño
fue tanta la dicha que sentí en mi alma
que quise sentirlas en la noche oscura y en la madrugada.

Yo estaba dormida,
y tu me mirabas, con tanta ternura,
como un ángel bello con sus suaves alas.
que cuando te rozan
parece que cantan una bella nana.
Rebosantes tus manos del más grande amor
noté tus suaves caricias,
que me recorrían cual hilos de seda,
con gran esplendor.

Tocaste mamá muy suave en mi cara,
sentí tu dulzura, sentí tu mirada
tan dentro de mi,
que me la guardé dentro de mi alma,
Tu voz tan melosa me llegaba cálida,
como suave brisa en la madrugada.
Cantaste bajito ese dulce nana
que siempre cantabas,
cuando yo dormía cerca de tu cama.

Besaste mi frente, besaste mi cara
con mucha ternura en tus labios grana.
Mi sedoso pelo también lo trenzabas
con bucles dorados cercando mi cara.

Mis ojos dormidos ya se despertaron
al sentir tu aliento, al darme tu abrazo..
con ansia y anhelo
quisieron tocarte mis trémulas manos.
Pero no pudieron…
tu hermosa silueta no estaba a mi lado,
fue un bonito sueño,
quisiera otra vez volver a soñarlo.

Quisiera tenerte madre, siempre aquí a mi lado,
¡tocarte la cara, palpar tu sonrisa,
tocar tus pestañas, mirarte a los ojos
cantar a tu oído suave melodía
y seguir soñando que no llega el día.

Chelo Álvarez.